El duende


Leonard no sabía qué hacer con las manos. Aquel al que
llamaban "duende" era un hombrecillo bajito y pintoresco con  un enorme prestigio en el círculo de
críticos. Tenía la fama de ser infalible identificando un éxito literario con
sólo ojearlo, y en aquel momento estaba revisando un extracto de su novela,
después de culminar meses de persecución suplicándole una audiencia.

 

Miraba constantemente a la cara del duende intentando
adivinar sus impresiones a través de los gestos, pero los minutos pasaban
mientras él permanecía impertérrito pasando página tras página. Si acaso, sólo
acertaba a percibir un cierto aire de desidia, pero tampoco podría confirmar si
en realidad se trataba de eso… La impaciencia de Leonard crecía hasta el
punto de querer interrumpirle para preguntar, pero entonces el duende levantó
la cabeza y chasqueó la lengua. Iba a decir algo. Por fin. Se giró con parsimonia hacia Leonard y habló:

 

- ¿Y los orcos?

 

A Leonard le faltó poco para caerse de espaldas. Apenas
acertó a responder.

 

- ¿Qué…?

- Los orcos, que cuándo salen.

- Pero… ¡si en este relato no hay orcos! Es una historia
realista, de amor, de reencuentros, ambientada en la actualidad…

 

El duende parecía algo confuso…

 

- ¿Así que no hay orcos?

- No.

- ¿Y ninjas?

- ¿¿Cómo va a haber ninjas??

- Mmm. No sé… Los ninjas molan. A falta de orcos…

- No hay ninjas, ni orcos. Sólo personas normales.

 

El duende miró un momento al techo.

 

- ¿Y eso qué gracia tiene?

 

Leonard se dio cuenta de que aquello no iba bien. Sintió la
necesidad de salvar su orgullo y justificar todo el tiempo que había empleado
en escribir aquello.

 

- A ver… Es… una historia de sentimientos, de valores…
Son gente normal con la que los lectores puedan identificarse… Mujeres que
buscan la belleza de los momentos en la vida del día a día y que disfrutan de
los detalles… Es una obra intimista, donde el ambiente prima frente a la
acción, y el entorno pretende ser un personaje más. De ahí que describa con
tanta precisión el pueblo en el que se desarrolla la historia, el paisaje, los
elementos de las casas…

- Ah, ya… Yo es que las descripciones me las salto.

- ¿¿Cómo??

- Son muy aburridas. No las leo.

- Pero, pero… ¡si son parte fundamental de la historia!
¿Cómo va a saber dónde transcurre el relato?

- Me lo imagino.

- ¿Se lo imagina?

- Sí… por ejemplo, el pueblo. Sabiendo que es un pueblo,
me imagino el pueblo en que me gustaría que se desarrollara la acción, lo veo
en mi mente. No me hace falta ni me parece divertido que me digan cómo tiene que
ser. Prefiero pensar en mi propio pueblo.

 

Leonard se sintio resignado.

 

- Bueno, pero eso… mmm… bueno, está bien, acortaré un
poco las descripciones. Si cree que así tendrá más tirón…

- Aparte… Esto es una historia de amor, ¿no?

- Ehm, sí, claro… La protagonista es una madre divorciada
y tranquila que se va enamorando poco a poco del dentista de su hija, que es un
hombre maduro y tímido y…

- Ya, ya… pero entonces ¿cuándo sale en tetas?

- ¿Qué?

- Sí… aquí hay un capítulo en que están en la consulta, la
mujer besa al dentista y… y ya. Ahí se acaba. No se quita la ropa, ni se pone
de rodillas, ni le coge la…

 

Leonar enrojeció y le paró.

 

- ¡Pero eso es…! Esto… Es una novela corta,
romántica…de… de sentimientos… ¡no un relato de sexo!

 

El duende le miró de arriba a abajo.

 

- ¿No hay sexo?

 

Leonard sintió la mirada directa del duende. Tragó saliva.

 

- No…..

 

El duende esbozó una sonrisa que Leonard supuso que
pretendía ser comprensiva, pero se sentía juzgado. Más que eso, como si le
comunicaran el suspenso en un examen.

 

- ¿Y tampoco muere nadie?

 

Leonard volvió a tragar saliva.

 

- Esto… uno de los hijos enferma y… bueno, pero no, no
muere…

- ¿Y hay algo de misterio, algún hecho paranormal, naves
espaciales…?

- No… no hay nada de eso…

 

El duende le devolvió el borrador, le puso una mano en el
hombro y le dijo:

 

- La próxima vez igual deberías escribir algo sobre orcos…
y si tienen sexo, mejor.


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One Response to El duende

  1. Martin says:

    XDDDDDDDDDDDDDD

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